Doctrina de la Seguridad Nacional

DOCTRINA DE LA SEGURIDAD NACIONAL  Profesora María Luz Piérola


INTRODUCCIÓN  Durante la década del 70 la Argentina fue convulsionada por luchas de poder. Ante el avance popular, las Fuerzas Armadas respondieron con el Terrorismo de Estado, contando con el poderío y la impunidad del Estado absoluto, secuestrando, torturando y asesinando a miles de seres humanos. 
Problemas económicos, violencia política, incapacidad del gobierno, abrieron la brecha por lo cual los militares, con apoyo de civiles poderosos, volvieron al gobierno. El 24 de marco de 1976, la Junta Militar –integrada por Videla, Massera y Agosti- derrocó a María Estela Martínez de Perón e inauguró el autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional” [1]  DOCTRINA DE LA SEGURIDAD NACIONALGOBIERNO DE FACTO – DICTADURA MILITAR – 1976 A 1983 EN LA ARGENTINA   También denominado por las FF AA “Proceso de Reorganización Nacional” cuyo fundamento ideológico es la “Doctrina de Seguridad Nacional”, aplicada fundamentalmente en el conosur de Latinoamérica, y así en sucesivas experiencias desde 1964 en Brasil, 1966 en nuestro país, 1973 en Chile, luego en Uruguay y vuelve a reimplantarse en 1976 con el Golpe de Estado en nuestro país.  Esta doctrina, aparte de tener distintas implicancias geográficas, aparte de tener distintos denominadores comunes en cuanto a la política económica que aplica y en cuanto a los resultados que ha producido donde se ha aplicado, tiene sus consecuencias en los más diversos terrenos de la vida nacional desde lo político, lo jurídico-institucional-sindical, la cultura y la economía, entre otros temas donde esta “Doctrina de Seguridad Nacional” tiene implicancias y la consecuencia por todos conocida.[2]   Doctrina de Seguridad Nacional: doctrina que tendríamos que denominar de otro modo, porque no está en relación con nuestra seguridad nacional, sino con la seguridad nacional de una potencia foránea.  Esto fue bien explicitado en la Declaración de la conferencia de Santa Fe, EE UU,  efectuada por los asesores del entonces candidato Reagan, donde se expresó un cuerpo de doctrinas por las cuales todo el continente americano integraba el área de seguridad de los EE UU, y en función de esto la posibilidad y la necesidad de las intervenciones de todo tipo en el terreno económico y militar en estos países, cualquiera de los cuales osara proseguir un camino de independencia nacional.[3]   Sin embargo, dentro de las posturas militares, existen severas críticas a la D.S.N. como la que a continuación se destaca del Tte. Gral. Jorge Raúl Carcagno en la 10ª. Conferencia de ejércitos Americanos el 5 de septiembre de 1973 en Caracas:   “Por lo que rechazamos intentos de conectar procesos que no parten de las necesidades y aspiraciones propias de cada nación y que sirvan a gigantescas corporaciones, cuya lealtad al interés nacional no está presente en el primer plano de sus actividades que tienden a forzar los hábitos del consumidor más que a transformar los procesos productivos. Los ejércitos de cada país están obligados dentro de los límites de su competencia a no ahorrar esfuerzos ni a medir riesgos en su apoyo a los pueblos y a los gobiernos que se niegan a ser víctimas de un nuevo modelo de división internacional del trabajo, diseñado para la opulencia de unos pocos y la pauperización de la mayoría.  Libertad es posibilidad de elegir y soberanía es capacidad de adoptar decisiones propias, ni son libres los hombres ni soberanas las naciones, cuando aquellos están careciendo de lo más elemental y éstas están maniatadas por mecanismos internacionales que las obligan a aceptar condiciones indignas. El deterioro de los términos del intercambio, la evolución y estructura de la deuda externa, el ahondamiento de la brecha tecnológica, el manipuleo en los medios masivos de comunicación. El avasallamiento de las autonomías nacionales, la exportación de culturas y modos de vida, la explotación de vulnerabilidades y contradicciones y formulaciones caprichosas referidas al límite de crecimiento llevan a que se conformen una estructura de dependencia que están labrando” 

Política e Ideología de la D.S.N. Evolución Histórica

  La D.S.N. constituye la cobertura y el pretexto de toda política represiva que vulnera todos los derechos y garantías individuales y sociales en aras de un pretendido interés nacional o de Estado y en resguardo de un supuesto enemigo externo o interno.

  Su finalidad no es otra que el mantenimiento de la seguridad y el propio interés nacional de las potencias imperialistas, especialmente los Estados Unidos, y facilitar la acción depredadora de las transnacionales, en detrimento de la economía y recursos naturales de los países latinoamericanos y demás zonas de influencia.

  En esta supuesta teoría o doctrina de la seguridad nacional se basan otras concepciones represivas como las del “frente interno”, “las fronteras ideológicas” y el anticomunismo y la guerra permanente (tercera guerra mundial) cuyo sustento ideológico e instrumentación se remontan al período de la guerra fría, que sobre los propios escombros de la segunda guerra mundial desatan las potencias imperialistas, y en la propia ley de Asistencia militar de los Estados Unidos.  El Secretario de Defensa Mac. Namara definió la asistencia militar ante la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el 13 de junio de 1963, como una ayuda adecuada a los ejércitos locales para impedir o afrontar conflictos convencionales, es decir, no nucleares (seguridad externa) y guerras de liberación nacional (seguridad interna) agregando más adelante que esa asistencia “sirve a nuestro propio interés nacional, no sólo como instrumento clave de la política exterior y la estrategia militar de los Estados Unidos, sino también como medio de conservar nuestros recursos humanos y financiero sin sacrificar nuestra seguridad”[4]

  Sostiene Veneroni que en la política exterior de los Estados Unidos con relación a América Latina se pueden determinar dos períodos bien definidos:

w       El primero, que parte desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, y llega a 1961, cuando asume John F. Kennedy. En este lapso aquella política puso el acento en la defensa colectiva fundada en la “solidaridad continental”, frente a un eventual ataque extracontinental. Tal doctrina permitió a los Estados Unidos lograr en el plano político, la suscripción del TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), y en el plano económico, la colocación en el mercado latinoamericano de una parte del material bélico estadounidense sobrante de la segunda guerra mundial y de la guerra de Corea.El TIAR, también conocido como Pacto de Río de Janeiro, es un pacto militar que determina la acción colectiva de todos los Estados americanos ante un “ataque armado” – Art. 3 inc. 1 – u otros actos que en reunión de consulta puedan caracterizarse como de agresión –Art. 9 – contra uno de ellos, por parte de otro Estado.El TIAR fue aprobado por Ley Nº 13.903, promulgada el 11 de julio de 1950 (Anales de Legislación Argentina, tomo X-A p.4/7).[5] w       En el segundo período, a partir de 1961, los EE UU inician una redefinición del papel que las fuerzas armadas latinoamericanas desempeñan en el continente y en sus propios países y se les pretende asignar exclusivamente la misión de guardianes del orden interno. Además, desde 1961, los Estados Unidos han tratado y tratan de obtener dentro del Continente americano, la constitución de una fuerza militar interamericana, bajo control de la OEA.[6]w       Un documento secreto de la política Reagan para América Latina elaborado por un grupo de expertos conocido como el Comité de Santa Fe, expone una nueva política interamericana para los años ´80, que podemos afirmar, constituye un tercer período en la política exterior milita de los EE UU en relación a América Latina y el Caribe. Un nuevo período que se caracteriza por el reforzamiento de los pactos militares existentes, tanto el de Río de Janeiro como los bilaterales entre Estados Unidos y los países latinoamericanos, y el propósito del establecimiento de nuevos pactos militares, como el del Atlántico Sur, tendientes al desarrollo de la Tercera Guerra Mundial, que según los epígonos del imperialismo, ya habría comenzado, en la lucha contra el comunismo, la subversión y el terrorismo.[7]  Con respecto a los dos primeros momentos vemos que la Ley de Asistencia militar de los Estados Unidos se fue implementando mediante acuerdos bilaterales a partir de 1954 con los distintos países latinoamericanos, entre ellos nuestro país en 1964, fundado principalmente en los compromisos contraídos mediante el Pacto de Río de Janeiro.  Estos pactos militares han ido convirtiendo gradualmente a las fuerzas americanas de la mayor parte de los países latinoamericanos, especialmente los del cono sud, en gendarmes de sus propios pueblos, militarizando la vida civil y política de los mismos y estructurando un sistema de normas al margen de sus Constituciones políticas, al que denominan de seguridad nacional, que sirva de columna vertebral a las fuerzas reaccionarias y monopolistas que pujan por instalar nuevamente el fascismo.  El documento de la política de Reagan que marca el tercer período, fue redactado, entre otros, por L. Francis Bouchey, Roger W. Fontaine, David C. Jordan, Gordon Summer, Lewis Tamba y Jeane Kirlpatrick, comienza afirmando que la guerra y no la paz es la norma que rige los asuntos internacionales. Contener a la U.R.S.S. no es suficiente. La distensión es la muerte. EE.UU debe tomar la iniciativa o perecer. Estamos casi sobre la tercera guerra mundial. América Latina y el Sur de Asia son escenarios de refriegas de la tercera fase de la tercera guerra mundial.  Afirma el documento de Santa Fe que “las Américas están bajo ataque. América Latina, el tradicional aliado de EE.UU está siendo penetrado por el poder soviético. Las costas y las cuencas del Caribe están siendo alcanzadas por las apetencias soviéticas y rodeada de países socialistas”.

  Frente a este supuesto peligro pone de resalto el rol que debe jugar en esta situación la Doctrina Monroe y al reproclamar su vigencia, recuerda que es un mecanismo político para registrar una amenaza a los EE.UU y ciertas actividades en el hemisferio occidental deben interpretarse como una manifestación inamistosa para ese país.

  Esta doctrina se constituye en la piedra angular de la política latinoamericana de los EE.UU, en la proyección de su poder global.  Afirma al respecto el documento que comentamos, que la doctrina se convirtió en multinacional y se hizo compatible con la Organización de Estados Americanos por la Declaración de Caracas, que estableció: “La dominación o control. De las instituciones políticas de cualquier Estado americano por el movimiento comunista internacional, extendiendo a este hemisferio el sistema político de una potencia extracontinental, constituiría una amenaza a la soberanía y la independencia política de los Estados americanos, haciendo peligrar la paz en América y suscitaría un encuentro de consulta para considerar la adopción de una política apropiada en acuerdo con los convenios vigentes”.  ¿Cuál sería la política apropiada en acuerdo con los convenios vigentes?. Lo confiesa el propio documento cuando afirma: Combinando nuestro arsenal de armamentos con el poderío humano de las Américas, podemos crear el hemisferio libre de las Américas capaz de resistir la agresión soviética cubana”.  Sostiene al respecto Rodney Arismendi (Rev. Internacional Nº 7: La política de poder global de Reagan, pág. 5) que “el documento propone declarar norma imperativa o dictado esta versión libre de la llamada doctrina Monroe: ´a ninguna potencia extranjera hostil le será permitido mantener bases o aliados militares y políticos en la región´”.  Este principio apunta contra todo gobierno que no se somete integralmente a EE.UU que podrá ser acusado por lo menos de alianza política con países socialistas o no alineados. O simplemente –recordar Guatemala-, que haya osado aplicar leyes nacionales a monopolios estadounidenses. En el caso de Nicaragua, amiga política de Cuba y que ha tendido lazos amistosos con países socialistas y con todas las fuerzas avanzadas del mundo, Estados Unidos habría establecido, por sí y ante sí, el derecho de castigarla por todos los medios.   Los Asesores de Santa Fe y la preservación del Poder Global de EE.UU:  Para preservar la posición de poder global de EE.UU, que en definitiva constituye el fundamento de la D.S.N., que por otra parte ni es nacional ni brinda seguridad al país que la acepta o se la imponen, el documento de los asesores de Santa Fe plantea una serie de proposiciones que se refieren a la “Amenaza militar externa”, “la subversión interna”, “Política económica y social”, “Los Derechos Humanos y pluralismo ideológico” y las “Relaciones interamericanas”, para terminar con una “Síntesis final” que no tiene desperdicios y que concluye afirmando:  “América latina es vital para EE.UU: la proyección del poder global de EE.UU siempre ha descansado sobre un Caribe cooperador y una América del Sur que nos apoye. Para EE.UU el aislacionismo es imposible. El contenimiento de la Unión Soviética no es suficiente. La distensión es la muerte. Solo EE.UU puede como un socio, proteger a las naciones independientes de América Latina de la conquista comunista y ayudar a preservar la cultural hispanoamericana de su esterilización por el materialismo marxista internacional. EE.UU debe tomar la dirección. No sólo están en peligro las relaciones de EE.UU con América Latina, sino que la misma supervivencia de nuestro país está en juego”.  Proposiciones del Documento:

I-                  En lo referente a la supuesta amenaza militar externa las proposiciones se refieren:

1)      A revitalizar el sistema de seguridad hemisférica mediante el sostenimiento del TIAR, conocido como Pacto de Río de Janeiro.

2)      Estimular los acuerdos de seguridad regional que contribuyan tanto a la seguridad regional como hemisférica contra las amenazas a la seguridad externa e interna.3)      Reactivar nuestros tradicionales lazos militares con este hemisferio mediante la oferta de entrenamiento militar y asistencia a las fuerzas armadas de las Américas, con particular énfasis en los jóvenes oficiales y en los oficiales de rango inferior.4)      Si el actual tratado fracasa, poner el Canal de Panamá bajo la protección de la Junta interamericana de Defensa para asegurar que las naciones de este hemisferio tenga libre y regular acceso al Pacífico y al Atlántico.

II-               Respecto de la supuesta subversión interna se propone:

1)      La política de EE.UU en América Latina debe tener en cuenta la ligazón integral entre subversión interna y agresión externa.2)      Preservar la formulación de la política de EE.UU de los medios masivos de información inamistosos: grupos vinculados a la Iglesia y de otras camarillas encargadas de cabildeos en torno a los llamados derechos humanos.3)      La política exterior de EE.UU debe comenzar a enfrentar –y no simplemente a reaccionar con posterioridad- la teología de la liberación tal como es utilizada en América Latina por el clero de la “teología de la liberación”.4)      EE.UU debe abandonar la errónea suposición que se pueda fácilmente introducir e imponer un estilo democrático como el de EE.UU como alternativa a los gobiernos autoritarios, del mismo modo debe abandonar la difundida creencia que el cambio per se en una situación tal es inevitable, deseable y en interés de EE.UU.5)      Los derechos humanos –concepto cultural y políticamente relativo, usado por la presente administración para intervenir a favor del cambio político en los países de este hemisferio-, afectan negativamente la paz, estabilidad y seguridad de la región, debe ser abandonada y reemplazada por una política de no intervención y de realismo político y ético.III-            Las proposiciones referidas a la Política Económica social abarcan temas como los de la Energía, agricultura, la deuda en Latinoamérica, el movimiento sindical libre, la educación y la economía, comercio y política de inversiones.

En cuanto a la educación propone que EE.UU debe tomar la iniciativa ideológica. La educación deberá inculcar el idealismo que sirva de instrumento para la supervivencia. La guerra es inherente a la humanidad. Debe ser iniciada una campaña para capturar la “élite” intelectual iberoamericana mediante radio, televisión, libros, artículos y folletos, más donaciones, becas y premios.

IV-            En cuanto a los Derechos Humanos y pluralismo ideológico se efectuarán las siguientes proposiciones:1)      EE.UU cesará de clasificar a sus aliados con actual y desigual programa de derechos humanos.2)      EE.UU aplicará la doctrina de pluralismo ideológico en todo el espectro político y no precisamente a los regímenes internacionalistas de izquierda. V-               En lo que hace a las relaciones interamericanas efectúa las siguientes proposiciones:1)      EE.UU debe dedicar especial atención a tres países: Brasil, México y cuba debido a su particular importancia en el hemisferio occidental. Se aclara que Brasil y México son elegidos en razón de su dimensión y potencia, ya que ocupan el primer y segundo lugar en América Latina. Por su parte, Cuba, a despecho de su pequeño tamaño y recursos insignificantes, se ha convertido en nuestro más formidable adversario en el hemisferio, extendiendo su influencia, y la Unión Soviética, a través de toda América.  2)      EE.UU estimulará activamente el acercamiento argentino-brasileño, lo que abrirá nuevas posibilidades para un rápido desarrollo económico del Cono Sur, desarrollo que ayudará a estimular el crecimiento de los países de la periferia de esa región: Bolivia, Paraguay y Uruguay.3)      EE.UU deberá iniciar inmediatamente a alto nivel, conversaciones vinculadas a los temas de energía, inmigración y comercio. La elaboración del ALCA y sus negociados son consecuencia de estos aspectos.4)      EE.UU debe lanzar una nueva política positiva para todo el Caribe, incluyendo América Central. Esta política proveerá multifacética ayuda para todos los países amigos que se encuentran bajo el ataque de minorías armadas que reciben asistencia de fuerzas hostiles desde fuera.VI-            Finalmente, en lo que hace a las relaciones hemisféricas se propone revitalizar la Oficina de Defensa Interamericana. El Comando continental interamericano y el Tratado de Río y revitalizar la OEA misma trasladando la Secretaría a Panamá.[8]   Origen, Aplicación y Desarrollo de la D.S.N.   En el documento de Puebla de 1979, de la III Conferencia del Episcopado Latinoamericano, los obispos expresaron en “Reflexión sobre la Violencia Política”, Nº 547:  “En los últimos años se afianza en nuestro continente la llamada Doctrina de Seguridad Nacional, que es, de hecho, más una ideología que una doctrina. Esta vinculada a un determinado modelo económico, político, de características elitistas y verticalistas, que suprime toda participación amplia del pueblo en las decisiones políticas. Pretende incluso justificarse en ciertos países de América Latina como Doctrina Defensora de la Civilización Occidental y Cristiana. Desarrolla un sistema represivo en concordancia con su concepto de “Guerra Permanente”. En algunos casos expresa una clara intencionalidad de protagonismo político”[9]

  Como antecedente importante de la aplicación de esta doctrina en Latinoamérica, tenemos la experiencia en Brasil. Esta doctrina tiene su primera exteriorización en este país, con el golpe militar de 1964 contra el Gobierno de Joao Gulart y se origina en los círculos de la Escuela Superior de Guerra brasileña. Por primera vez tiene su aplicación filosófica y doctrinaria y es en virtud de la supuesta defensa de la seguridad nacional que las fuerzas armadas brasileñas derrocan al gobierno constitucional e inician una inédita experiencia militar y política, que arrasa con el principio de la soberanía popular, se abroga el ejercicio irrestricto del poder constituyente, aniquila los derechos individuales y sociales, se enrola en los principios monetaristas de los Chicago boys y abrogándose el derecho de ultraactividad jurídica y política destruyen el régimen democrático vigente y condicionan el que prometen en cambio.[10]

  Las FFAA recibieron su adoctrinamiento de EE UU desde West Point, y desde la Escuela de las Américas del canal de Panamá. La denominación de esta doctrina en nuestro país fue “Doctrina de Guerra”.  El General Camps expresó, en una nota del 4 de enero de 1981, en el diario La Razón, lo siguiente:  “ En Argentina recibimos primero la influencia francesa y luego la norteamericana, (…) hasta que llegó un momento en que predominó la norteamericana …”. “…Francia y EEUU fueron los grandes difusores de la Doctrina Antisubversiva … Enviaron asesores, instructores. Difundieron una cantidad extraordinaria de bibliografía”.

  La Teoría de Seguridad Nacional supone a las FFAA como última reserva moral del país; ante la claudicación ética del poder civil y a su acción de gobierno, la única capaz de mantener la barrera ideológica, distorsionando así lo cultural, religioso, familiar, económico y jurídico.

  Esta doctrina fue aprovechada por los altos mandos de la Armada y de la Fuerza Aérea. Fue la que se expresó en la orden general de batalla del 24 de marzo del 76, comunicada a todos los generales, almirantes y brigadieres en actividad con mando de tropa. Doctrina que, básicamente comprendía la eliminación física de la llamada “Subversión apátrida” y una orientación ideológica dentro de los principios de “la defensa de la tradición, la familia y la propiedad”.  La doctrina, además, tenía como propósito implantar el terror generalizado en la población para evitar que la guerrilla “se moviera como pez en el agua”. Son estos conceptos los que fundamentan la política de desapariciones que desde antes, pero en forma especial a partir del golpe militar de 1976, comienza a ejecutarse en forma sistemática.[11]  Para el Dr. Emilio F. Mignone:  “La doctrina o Teoría de la Seguridad Nacional es aquella en virtud de la cual se ubica como valores supremos de la sociedad el orden y el control de los ciudadanos. Para lograr ese orden autoritario y ese contralor, no sólo de las actitudes públicas sino también de la vida personal de los ciudadanos, se considera que cualquier tipo de medio es legítimo. Se considera a la seguridad colectiva o seguridad nacional como el valor supremo de una escala de valores que cada uno de nosotros tenemos en nuestras vidas.  Cuando un Estado o cuando los detentadores del poder del Estado dicen: “aquí lo principal, lo primero, lo fundamental, lo que está por encima de todo, es que haya un orden, que nadie se descontrole, que haya uniformidad de pensamiento, que se mantengan los estamentos fijados”, es decir, cuando haya que conservar lo establecido: la propiedad en la forma como está dada, la jerarquía social, las diferencias de clases, cuando todo eso forma parte del orden, hay que mantenerlo. Para mantener ese orden de tipo tradicional, contra la más mínima alteración, cualquier medio que tenga que usarse es legítimo. Aunque eso violente valores morales, valores jurídicos, valores humanitarios, valores culturales, valores científicos y por supuesto la libertad y la justicia.  Cuando esta doctrina se aplica se llega a la censura de las publicaciones porque eso viola la seguridad colectiva, a impedir la libertad de expresión, en sus casos más extremos, al asesinato, a la tortura, o a la pérdida de la libertad de las personas sin atenerse a los valores jurídicos, a los valores éticos, o a los valores de la convivencia civilizada.  La Doctrina de Seguridad Nacional (DSN) es una concepción política, detrás de la cual subyace una concepción filosófica: una concepción del hombre, de la vida, es decir, un punto de vista profundo y total. Es evidentemente una doctrina de las que se pueden calificar como totalitarias; porque abarca la totalidad del hombre, no le deja ningún resquicio de libertad personal, ni siquiera en su vida individual, en su vida familiar, y porque abarca la totalidad de la sociedad, colocando este valor por encima de todos.  Esta doctrina de la seguridad colectiva se aplicó en el proceso argentino.  Esto comienza con el famoso discurso de West Point del Gral. Onganía antes del golpe de estado de 1966, cuando era comandante en jefe en tiempo de Illia. Concurrió a una reunión en la famosa Escuela Militar de West Point en EEUU en su carácter de comandante en jefe del ejército argentino, donde planteó explícitamente que los ejércitos americanos tenían como objetivo la defensa de los valores internos de la sociedad y de lo que se llamaba entonces las fronteras ideológicas y el mantenimiento del orden establecido. Señaló, no abruptamente como se ha hecho después, con una expresión –hay que señalarlo- más limitada, pero señaló los primeros elementos de esta doctrina que posteriormente se fue desarrollando hasta llegar a sus máximos extremos como lo hemos vivido nosotros: es la que aplicaron en forma encubierta y con mucha hipocresía los autores del golpe de estado del 24 de marzo de 1976, es decir, las instituciones militares y  las fuerzas armadas argentinas, y su sector dirigente y pensante.  La D.S.N. o colectiva no es patrimonio exclusivo de las FFAA argentinas sino que es la concepción política que rige o que inspira a los regímenes militares de esta etapa del siglo XX en la cual vivíamos.[12]  Daniel Barbieris nos expresa: “En principio un comentario: La D.S.N. no es tal, sino una ideología. Uno modo de ver la realidad. Se podría decir que es la primera sistematización científica, el primer gran código que construye el capitalismo –en su etapa superior- como modo de pensamiento.  El capitalismo fue acusado por los pensadores de izquierda de ser pragmático, de no tener una base científica en lo teórico. Con la construcción de la DSN creyó superar esa acusación.  Pero, en verdad, la DSN sólo es un “contrapensamiento”, un “contraaccionar”, en respuesta a la visión revolucionaria de los pensadores de izquierda, surgidos entre los años cuarenta y sesenta.  Los “Hombres de la Seguridad Nacional” de los Estados Unidos –estudiando a Ho-Chi-Minh, a Mao, al Che Guevara, etc.- generaron y sistematizaron la contrarrevolución.   Para que no se populicen estas ideas, no dejan código a la luz, sino entre tinieblas que solo develaban los elegidos por el poder central.[13]  Al respecto conviene citar:  “Además los regímenes militares latinoamericanos profesan una forma extrema de elitismo. Puesto que las masas son decididamente incapaces de comprender la conducción del estado y que conviene mantenerlas cuidadosamente alejadas, es absolutamente inútil y aún más, peligroso, el darles a conocer los principios que guían a estas élites.”  La D.S.N. está reservada a las élites y éstas son muy poco numerosas. La D.S.N. es explicada a tres niveles. Al nivel más elevado para los futuros generales y almirantes, a un segundo nivel para los escalones más elevados de la administración, de la economía, de la vida cultural y de la policía, y finalmente, a un nivel inferior para los altos empleados de las empresas, de los bancos y las principales instituciones privadas y públicas, nada va más allá del nivel de los directores. Los dos primeros niveles reciben cursos de un año, el tercero recibe seminarios de quince días: el sistema es igual en todas partes”[14] .

  La D.S.N., por otra parte, abreva en las siguientes fuentes: la vieja “Doctrina Truman”, que plantea sintéticamente “el que no está conmigo, está en mi contra” (todo aquel que no es mi amigo, o no simpatiza conmigo, es mi enemigo)[15] y [16]

  Los militares franceses de Argelia, generales Beaufré y Bonet, y el coronel Trinquier, son los “inventores “ del aspecto militar de la Seguridad Nacional. Pensaban que el enemigo tenía un accionar concreto sobre el pueblo, tendiente a ganarlo para ejercer sobre él cierto tipo de control que llamaban “el elemento de control de la población”. El objetivo, para los colonizadores, era tener sustento político para “algo injusto”, como ellos denominaban a la guerra de liberación nacional del pueblo argelino.  Los militares franceses plantearon que para tener un control correcto de la población era necesario tener informaciones rápidas y precisas, y, por lo tanto, no era impedimento el ejercicio de acciones más violentas que, ahora, en esta nueva forma de guerra –denominada por ellos guerra revolucionaria- adquiere una característica distinta a la del enfrentamiento con un ejército regular.  Los franceses no escatimaron ninguna depredación sobre el pueblo argelino, pues pensaban “la guerra ésta es distinta, una guerra –en la Argentina va a llamarse “guerra sucia”- sin ningún tipo de cualidad moral. Nosotros debemos dominar inmediatamente y a cualquier costo la información que nos facilite dar los golpes anticipados.  Con los libros que estos militares produjeron se dictan los Cursos en la Escuela de Guerra de Brasil y en el Colegio Militar de la Nación Argentina.  Los “hombres de la Seguridad Nacional de los EE UU”, por otra parte, no son militares, sino civiles encargados de construir todo este pensamiento. Se basan en la teoría del desarrollo-seguridad construida por Robert Mac. Namara en 1967, que agrega elementos de análisis económico a la DSN.  En un discurso en Montreal (1967), Robert Mac. Namara había sumado otro punto a la  D.S.N.: el tema del desarrollo, lo cual debería tener inmediatas repercusiones en América Latina.  La seguridad es desarrollo. Y sin desarrollo no hay seguridad. Un país subdesarrollado jamás alcanzará nivel alguno de seguridad, por la sencilla razón de que no puede despojar a sus ciudadanos de su naturaleza humana. Al insistir en el hecho de que la seguridad es hija del desarrollo – agrega- no niego que un país en vías de  desarrollo pueda ser afectado por una revuelta interna o una agresión externa o una combinación de las dos cosas. Esto sucede, y para poner remedio a las condiciones que permiten este estado de cosas, es preciso que un país tenga una potencia militar que responda a este problema específico”.[17]

  Con estos elementos se justificarían después, los nuevos conceptos de “frontera interior” y “enemigo interno” que utilizarían los ejércitos de América Latina.

  Para mantener cohesión en sus filas, el “Proceso” alucina una guerra, tiene que forzar al pueblo y convencerlo de que esta guerra, con características distintas a las tradicionales, hace que el enemigo se infiltre en cualquiera de las instituciones, hasta que las socava, sean éstas gubernamentales o privadas, religiosas o civiles. “EL ENEMIGO ESTÁ EN TODAS PARTES”.[18]  Esta D.S.N., planeada y estructurada en EE.UU., en resguardo de un supuesto enemigo externo o interno, tiene otros componentes centrales que la conforman claramente en su actual concepción.  Además de su componente que proviene de los EE.UU, un segundo componente en la década del ´60 es la Doctrina de la Contrainsurgencia francesa, aplicada en las guerras de Argelia e Indochina. De los métodos de destrucción y tortura que se utilizan en Argelia para mantener la dominación colonial de los franceses, toman la concepción de la “guerra sucia” los militares argentinos que en reiteradas oportunidades la han expuesto para tratar de justificar los llamados “excesos de la represión” en la lucha contra el “terrorismo y la subversión”.  Debemos mencionar un tercer elemento que compone la D.S.N. Se trata de la concepción agresiva y expansiva de la doctrina de la geopolítica alemana que influenció la estructuración ideológica y militar de los ejércitos Latino Americanos en el período anterior a la segunda guerra mundial.  De estos tres grandes componentes, la doctrina militar de la seguridad hemisférica pergeñada por los EE.UU, la doctrina de la contrainsurgencia del ejército francés con su concepción de la guerra sucia aplicada en Indochina y Argelia y de la doctrina geopolítica alemana, surge la concepción filosófica y doctrinaria de la llamada seguridad nacional. 

Aspecto económico

  Uno de los propósitos fundamentales que se dio el golpe de estado del año 76 fue la desindustrialización –pilar de la economía- que aglutinaba en su seno al sujeto obrero organizado que venía amenazando el poder de las clases propietarias. Es decir que el movimiento obrero organizado, con diferentes miradas, se presentaba homogéneo y se articulaba políticamente con el peronismo, mientras que los sectores de la burguesía tenían intereses encontrados, heterogéneos. Por un lado los terratenientes orientando su producción al mercado externo, la denominada burguesía nacional con intereses en el mercado interno con consumo popular y el sector de la burguesía multinacional apuntando al mercado interno pero de altos ingresos.[19]

  En un contexto de feroz represión, de supresión de la actividad política, gremial, obrera, empresarial y profesional, comienza a ejecutarse un plan económico que se asienta, precisamente, sobre ese contexto represivo.

  El objetivo último era lograr la inserción de nuestro país en el nuevo orden económico internacional, es decir, en la nueva división internacional del trabajo. Ese es el objetivo eminente de todas las doctrinas de seguridad nacional que se aplican en este continente y en otros continentes donde existen países en vías de desarrollo o países que se adscriben como la periferia de los grandes centros industriales y financieros del mundo desarrollado.

  El sistema financiero fue utilizado como instrumento fundamental para modificar la situación económica, el sistema productivo, las relaciones de poder, los hábitos de consumo y en general, cambiar toda la estructura argentina en lo económico, en lo político y en lo social. El sistema financiero, tal como lo conocemos ahora, fue el instrumento aplicado a partir de 1977 con la llamada “Reforma Financiera”.  En primer lugar, el sistema financiero fue implementado en función de una filosofía, que es la contracara ideológica –económica de la D.S.N., es decir, el monetarismo. Escuela monetarista de Chicago que lidera Milton Friedman.  Junto con estos principios se aplicó la llamada apertura externa en lo financiero con endeudamiento forzado.  Sobre endeudar al país, a las empresas públicas, a las municipalidades, a los estados provinciales, al estado nacional y a las empresas privadas.  ¿Por qué se aplicó una política de endeudamiento forzado?  El año 73 había producido el cambio del ciclo económico internacional a partir de la crisis del petróleo: aumenta extraordinariamente de precio, aparecen en el mercado internacional enormes masa de petrodólares y debía ser reciclado urgentemente. Argentina era una plaza tomadora de créditos con capacidad potencial y eventual de repago a largo plazo. Se indujo al endeudamiento. Esto producía una alteración total de las relaciones de producción, de poder y de distribución de ingresos tradicionales en la República Argentina. A través de otro instrumento perverso como lo es la libertad de tasas, la libertad de entrada y salida de capitales tanto internos como externos, a través de mecanismos como la circular 1050, la indexación, se ha tornado impracticable todo tipo de economía de producción y es así que durante estos años se produce al mismo tiempo y a través del instrumento financiero una gigantesca traslación de ingresos de recursos y de patrimonios dentro del país y hacia fuera.  Obviamente que las víctimas y perjudicados fueron, en primer lugar, el sector asalariado, y en forma paralela, todo el sector productivo nacional.  El endeudamiento de 100.000 millones de dólares no es el único efecto. Se han perdido otros 200.000 millones de producción nacional por la enorme traslación de ingresos y patrimonios.  La manera de funcionar de este mercado financiero consistía en que las tasas positivas de interés garantizaban al inversor, sobre la base del sistema cambiario de dólares a pesos, que si colocaba a 180 días su dinero, a tasas muy altas, obtendría al final de 180 días el 40  o 50 % del rendimiento en dólares, es decir, el 200 o 300 % más que el rendimiento en cualquier colocación financiera en el mercado financiero internacional.[20]  El Banco Mundial, en 1980, publicó las cifras de la ubicación mundial de la Argentina, en diferentes aspectos:

Ítems

1930 1979
Países más poblados del mundo Vigésimo Primero Vigésimo noveno
País Productor de Ganado Vacuno Quinto Sexto
Ganado Ovino Cuarto Séptimo
Producción de Maíz Segundo Noveno
Producción de Trigo Séptimo Décimo
Producción de Cemento Decimocuarto Vigésimo segundo
Producción de Petróleo crudo Sexto Decimoctavo
Servicios Ferroviarios Octavo Vigésimo Primero
Servicios Aéreos Decimotercero Decimoctavo
Servicios Telefónicos Decimotercero Vigésimo Sexto
Producción de la Electricidad Vigésimo Vigésimo Octavo

  Este esquema permite ver la estructura de nuestro país sobre la cual se inserta el plan recesivo de Martínez de Hoz y sus continuadores.[21]  La D.S.N. se asienta, entonces, sobre dos ejes fundamentales: la supuesta seguridad y el pretendido desarrollo.  Según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el campo de la economía latinoamericana se han registrado los siguientes resultados:1.     Déficit de las balanzas de pagos en América latina en 1980: 27 millones de dólares contra 19 millones de dólares en 1979.2.     Para hacer frente a sus deudas, los 24 países estudiados tuvieron que recurrir a sus propias reservas, las que sufrieron una merma de 1.400.000 dólares, por primera vez en cuatro años.3.     El aumento de las importaciones pasó de una tasa del 5,8 por ciento para 1977 a un 11,5 por ciento en 1980. El ritmo de incremento de las importaciones no solo superó el producto nacional, sino también el de las exportaciones, tanto en 1979 como en 1980, lo que provocó un “gran déficit comercial”, que, junto con el déficit cada vez mayor de las cuentas que contabilizan los pagos por servicio de la deuda y las exportaciones de ganancias del capital extranjero produjeron el “déficit sin precedentes de la balanza de pagos de la región”.4.     Este informe abarcó a la Argentina, Bahamas, Barbados, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.5.     Estancamiento industrial: la producción aumentó a una tasa del 4,6 por ciento en 1980, que fue “considerablemente menor que la del 7,2 por ciento en 1979 y, en absoluto, la menor registrada en toda la década del ´70, con excepción de dos años”.

“Por tercera vez en cinco años, la producción manufacturera de la región mostró una tasa de crecimiento menor que la del producto nacional”.

6.     Modesta producción agrícola: la producción agrícola por per ha estado aumentando de manera “sumamente modesta”, “aún en aquellos países en los cuales se ha registrado un aumento de la producción alimentaria por habitante, los niveles de consumo siguen siendo más bien modestos”. En 1980 el valor agregado de la agricultura de los 24 países estudiados aumentó en solo 2,9 por ciento, equivalente a un 0,03 por ciento más que en 1979.

“Si esta tendencia continuase, la oferta de alimentos dependerá de manera mayor de la capacidad de los países de la región para disponer de dólares destinados a financiar las importaciones”.

Esta situación de estancamiento y dependencia, con la consiguiente pauperización y deterioro de las condiciones de vida y existencia para la inmensa mayoría de las poblaciones latinoamericanas se fue agravando en los últimos años, a la par que el terrorismo de Estado, como expresión de la D.S.N., aniquilaba los más elementales derechos democráticos y constitucionales, facilitando la acción depredadora de los monopolios y las multinacionales.

  Así, hoy, los países latinoamericanos, enmarcados en una grave crisis mundial, registran las más altas tasas de inflación y desocupación y las mayores deudas externas del mundo.[22]     Metodología  La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), en su informe “Nunca Más”, por la enorme información recogida, infiere que los Derechos Humanos fueron violados en forma orgánica y estatal por la represión de las FFAA, sistemáticamente, siempre de la misma manera, con similares secuestros e idénticos tormentos en toda la extensión del territorio. “¿Cómo no atribuirlo a una metodología del terror planificada por los altos mandos? ¿Cómo puede hablarse de excesos individuales?. De nuestra información surge que esta tecnología del infierno fue llevada a cabo por sádicos pero regimentados ejecutores”.   Esto expresó el general Santiago Omar Riveros el 24 de enero de 1980: “Hicimos la guerra con la doctrina en la mano, con las órdenes escritas de los comandos superiores”.  “De este modo, en nombre de la Seguridad Nacional, miles y miles de seres humanos, generalmente jóvenes y hasta adolescentes, pasaron a integrar una categoría tétrica y fantasmal: la de los desaparecidos. Palabra -¡Triste privilegio argentino!- que hoy se escribe en castellano en toda la prensa del mundo”[23]

  Desde el momento del secuestro, la víctima perdía todos los derechos, privada de toda comunicación con el mundo exterior, confinada en lugares desconocidos, sometida a suplicios infernales, ignorante de su destino mediato o inmediato, susceptible de ser arrojado al río o al mar, con bloques de cemento en sus pies, reducida a cenizas; seres que, sin embargo, no eran cosas, sino que conservaban atributos de la criatura humana, la sensibilidad para el tormento, la memoria de su madre o de su hijo o de su mujer, la infinita vergüenza por la violación en público; seres no sólo poseídos por esa infinita angustia y ese supremo pavor, sino, y quizás por eso mismo, guardando en algún rincón de su alma alguna descabellada esperanza.

  La valoración de la patria y de sus valores occidentales y cristianos fueron arrastrados entre los muros sangrientos de los antros de represión.  Si algo caracteriza al régimen militar argentino en relación con los sistemas castrenses de los otros países latinoamericanos, es la utilización prioritaria, sistemática y fundamental de la desaparición de personas. En Brasil hubo torturados y miles de exiliados, en Uruguay se dió la proporción más alta de presos en relación con sus habitantes, en Chile las violaciones a los derechos humanos han abarcado como en la Argentina una gama muy amplia. Pero en ninguno de esos países, y en otros tampoco, se ha utilizado como elemento fundamental el sistema de desaparición que va a estigmatizar históricamente a las FFAA argentinas y a sus aliados oligárquicos y de clase para toda la historia. De la misma manera que los argentinos tenemos el triste mérito de haber inventado la “picana” eléctrica. Es decir, son dos símbolos, uno con unos cuantos decenios anteriores, el otro a partir de 1975/76, de la utilización de estos recursos.  Es un recurso, un sistema que ha sido, como todos sabemos, diseñado, escrito, aprobado y aplicado con todo rigor y clarificación, que responde a una concepción en virtud de  la cual se pensó que era lo más rápido, lo más eficaz, que iba a crear –como efectivamente lo creó- el terror en la población, que iba a borrar los rastros, que iba a desorientar a la opinión pública nacional –como efectivamente la desorientó- y a la opinión pública internacional –como también ocurrió- y que iba a permitir sobre esa estructura de dolor, de sangre y de crueldad, un proyecto político y económico determinado.  La desaparición forzada de personas en consecuencia, es el instrumento clave de la dictadura de las FFAA argentinas en la aplicación de la doctrina de seguridad colectiva, que de alguna manera resume la violación de todos los derechos y el ataque a todos los valores, a partir de la supremacía, o de la supuesta supremacía, de ese valor de la seguridad colectiva. Porque la desaparición supone la detención arbitraria, la tortura, el vejamen, el aislamiento, la separación brutal –que no se da solamente en la prisión- de los seres queridos, de los amigos y de la sociedad, el terror, la ejecución clandestina cuando esta tiene lugar, el dolor de la muerte aislada de todo ser querido y la creación de un estado psicológico en la población y en las familias de los afectados en virtud de la cual se cae en una incertidumbre espantosa que es semillero de toda suerte de quebrantos físicos y espirituales.  La desaparición forzada de personas es el instrumento más aguzado, más cruel, más refinado de la doctrina de la seguridad colectiva, en tanto y en cuanto supone la violación de todos los derechos y el ataque a todos los valores que se subordinan a esa defensa del orden establecido. Curiosamente, providencialmente, no sé, la aplicación de esta doctrina y del instrumento de la desaparición forzada de personas ha conducido a la dictadura militar a un callejón sin salida. El Gral. Viola dijo en un momento de soberbia del régimen: “a los vencedores no se les pide cuenta”. Lo siguió diciendo el Gral. Camps que aparentemente continúa considerándose vencedor o formando parte del bando de los vencedores. Hasta cierto punto esta afirmación es correcta históricamente porque es difícil pedir cuenta a los vencedores; pero lo que ocurre es que los ejecutores de la doctrina de la seguridad colectiva, las FFAA no son vencedoras; están vencidos y ha crecido el movimiento que exige pedirles cuenta. Por eso la sociedad le exige cuentas y cada vez se las exigirá en mayor medida y lo que fue el instrumento más astuto, más sutil, el crimen perfecto, porque se trata de quienes cometen un crimen y hacen desaparecer las pruebas y niegan su participación, especie de AGATA CHRISTIE de la política, lo que pareciera que fue el instrumento más perfecto se ha convertido en su tumba. Es una situación de la cual no tienen salida porque no pueden renegar de lo que han dicho, no pueden rehacer lo que ha ocurrido, no pueden dar explicación y fatalmente están obligados a aceptar lo que está ocurriendo.  Concluyendo: en el régimen militar argentino la desaparición forzada de personas ha sido un instrumento básico, un instrumento clave dentro del concepto de la doctrina de seguridad colectiva que han aplicado.[24]      Sujeto: el enemigo  ¿A quién iba dirigida la Doctrina de Seguridad Nacional?  La lucha contra los “subversivos” se había convertido en una represión demencialmente generalizada, porque el epíteto de “subversivo” tenía un alcance tan basto como impredecible. En el delirio semántico, encabezado por calificaciones como “marxismo-leninismo”, “apartidas”, “materialistas y ateos”, “enemigos de los valores occidentales y cristianos”, todo era posible: desde gente que propiciaba una revolución social hasta adolescentes sensibles que iban a villas miserias para ayudar a sus moradores. Todos caían en la redada: dirigentes sindicales que luchaban por una simple mejora de salarios, muchachos que habían sido miembros de un centro estudiantil, periodistas que no eran adictos a la dictadura, psicólogos y sociólogos por pertenecer a profesiones sospechosas, jóvenes pacifistas, monjas y sacerdotes que había llevado las enseñanzas de Cristo a barriadas miserables. Y amigos de cualquiera de ellos, y amigos de esos amigos. Todos, en su mayoría inocentes de terrorismo o siquiera de pertenecer a los cuadros combatientes de la guerrilla, porque éstos presentaban batalla y morían en el enfrentamiento, o se suicidaban antes de entregarse, y pocos llegaban vivos a manos de los represores.  En cuanto a la sociedad, iba arraigándose la idea de desprotección, el oscuro tema de que cualquiera, por inocente que fuese, pudiese caer en aquella infinita casa de brujas apoderándose de unos el miedo sobrecogedor y de otros una tendencia consciente o inconsciente a justificar el horror: “Por algo será”, se murmuraba en voz baja, como queriendo así propiciar a los terribles e inescrutables dioses, mirando como apestados a los hijos o padres del desaparecido. Sentimientos sin embargo vacilantes, porque se sabía de tantos que habían sido tragados por aquel abismo sin fondo, sin ser culpables de nada.[25]   Nos dice el Dr. Emilio Mignone: “Nosotros hemos vivido la aplicación hasta sus extremos últimos de la doctrina de la seguridad colectiva. Nuestras FFAA no han vacilado, para mantener el orden establecido y lo que ellos consideran que es la seguridad colectiva, es decir el control de la sociedad, no vacilaron en aplicar todos los recursos legales e ilegales, desde la sedición y la rebelión, a través del golpe de Estado contra las autoridades constitucionales, hasta la prisión sin causa, la censura, el vejamen, la suspensión de la actividad política, la intervención de los sindicatos, el contralor de los medios de comunicación, la tortura, la ejecución clandestina, la desaparición, el saqueo. Nada queda en la triste nómina de agravios a la dignidad de la persona humana o a la dignidad de la sociedad. Ningún valor, ni el de la vida, ni el del honor, ni el de la propiedad, ni el de la profesión, ni el de la cultura, ni el de la familia, ni el de los vínculos naturales, ni el de la amistad, ningún valor ha detenido la aplicación de la D.S.N.”[26]   Filosóficamente: postmodernismo

  El postmodernismo tiene íntimas conexiones con el capitalismo, y el neoliberalismo. La Doctrina de Seguridad Nacional tiene su justificación filosófica en el postmodernismo, ya que aquella permitió afianzar sus principios favoreciendo el capitalismo.

  El postmodernismo expresa una circunstancia histórica de fragmentación en la que la gente ya no cree ni busca concepciones coherentes sobre el modo en que está organizado el mundo.  En el aspecto económico vemos que hubo dos grandes momentos dentro del capitalismo. Uno desde 1945 hasta 1973: EEUU estaba en una posición hegemónica dentro del capitalismo mundial. La tasa de crecimiento económico, muy alta, duró hasta 1973. El otro momento es el que sobrevino con la primera gran crisis de la economía mundial en 1973. EEUU ya no tiene esa posición, se ha gestado una disgregación en bloques de poder: Mercado Común Europeo, Japón, Mercado Común Norteamericano. El capitalismo se ha vuelto más fragmentario. La tasa de crecimiento es muy baja. David Harvey describe este nuevo ritmo de acumulación de capital con el término de “acumulación flexible”.  Políticamente, la acumulación flexible está asociada con el neoconservadorismo de Reagan y Tatcher, con políticas que atacan el poder de los sindicatos, con la fragmentación de las instituciones y de las políticas de la clase obrera.  En el plano cultural aparece una nueva condición del gusto: lo efímero.  De este modo no es difícil entender, dice Harvey, el pensamiento posmoderno como un resultado de la reorganización radical del modo en que funciona el capitalismo. “Pero todavía es capitalismo”.[27]    Fascismo o Democracia:

  La lucha contra la llamada D.S.N. constituye una tarea impostergable de todas las fuerzas democráticas del país.

  En esta lucha deben converger todos los sectores, incluídas nuestras Fuerzas Armadas de tradición Sanmartiniana, a fin de restablecer en el país la plena vigencia de la constitución Nacional y de las libertades democráticas.  Debe rescatarse el principio de la soberanía popular y de la autodeterminación de los pueblos, si se quiere poner coto al desenfreno de los monopolios imperialistas que esquilman a los pueblos, les imponen doctrinas totalmente ajenas y contrarias a sus intereses, como la de seguridad nacional, y amenazan nuevamente con la restauración del fascismo y su política de guerra.  Para esta conjura antidemocrática, ya no resultan suficientes ni seguros los regímenes autoritarios instalados en el Cono Sur de América. Esta nefasta doctrina necesita destruir hasta los últimos vestigios de democracia, para que los amigos de Milton Friedman puedan seguir imponiendo sus planes antinacionales y pro monopólicos.  Así lo expresaron sin embages en una reunión que en el mes de noviembre de 1981 fuera convocada en el balneario de Viña del Mar, Chile, por la Sociedad Mont Pelerin, una suerte de club o congregación internacional que congrega a economistas, intelectuales y empresarios afines a las propuestas de la escuela austriaca, a las de sus descendientes de la escuela de Chicago y, en general, a los sostenedores del monetarismo y de la economía de marcado. En tal oportunidad el economista austríaco Eric Von Kuehnet, al hablar ante los 200 delegados provenientes de 14 países sostuvo que “la democracia no puede seguir adelante y, por ello, se necesita de un gobierno tecnocrático, donde primen la experiencia, el saber y la libertad personal” (Clarín, Noviembre 19/81).  Felizmente, la democracia puede y debe seguir adelante, Para ello es necesario la vida, la verdad, la justicia.  Solo el desarrollo, profundización y extensión de una democracia pluralista y participativa, asentada en la unidad programática y movilizadora de todo el pueblo, podrá derrotar a la siniestra D.S.N., evitando esta nueva aventura fascista del imperialismo y abriendo las compuertas a una nueva alborada democrática, popular y progresista, en la que la felicidad del hombre, y no su desdicha y aniquilamiento, constituya el supremo fin de una auténtica seguridad nacional.[28]
  
CATEGORÍAS RELEVANTES EN NUESTRO DISCUROS DE LA EPOCA DE LA DICTADURA 1976 – 1983 v    Desaparecidosv    Detención-secuestrov    Torturas-asesinatov    Doctrina de la Seguridad Nacionalv    “Civilización Occidental y Cristiana”v    “Guerra permanente”v    “Guerra Sucia”v    “Subversión apartida”v    represiónv    “Detención-interrogatorio-eliminación”    
                                                                              

  EN LO ECONÓMICO       EN LO FILOSÓFICO     EN LO POLÍTICO

                                                                                       IDEOLÓGICO   -Capitalismo                                    -postmodernismo                -Doctrina de   -Reforma Financiera                       -Lo fragmentario                  Seguridad Nacional  -Monetarismo                                  -El cambio                         -Defensa de la tradición  -Endeudamiento                                                                          la flia. y la propiedad        forzado                                                                                      -Neoconservadorismo                                                                                                     -Neoliberalismo     
                     METODOLOGÍA                                 ELIMINACIÓN  PSICOLÓGICA                     -Detención                                             -Terror Social                     -Secuestro                     -Tortura                     -Asesinato                     -Desapariciones                      (eliminación física)     

NEOLIBERALISMO

  “La Filosofía del mercado supone dejar a las gallinas libres y al zorro libre. Parece que todo es un canto a la libertad. Como se comprenderá fácilmente el resultado de esa libertad será la muerte de las gallinas”.[29]   Esquema Neoliberal Excluyente – Distribución Desigual  Menos recursos del Estado,Deterioro del Derecho a la Salud,Educación, Justicia y Seguridad Social                                                                                                        Reducción del empleo                                                               Menos Empleos    
Disolución social                                                                                                                                                Reducción del empleo                                                                                                                                              Dependencia absoluta del FMI    
                                                                                                                                     Bonos Atrasados 
Menos tributación a la Nación                                               Crisis de Salud, Educación,Provincia, Municipios                                                                Seguridad, Justicia                                                                                                    Suspensión del Crédito                                                                                                                                                                                                                         Precarización Laboral                                     Menos Producción                                       Estado endeudado por                               Y quiebre de producción                                   la banca internacional                                                                                                          Crisis del Comercio                                       Mayor desocupación ,                                                                                                                                  Reducción del Mercado 
Menos Producción      En la década del ´70 el neoliberalismo arrasó con el estado Keynesiano. Los orígenes de las reacciones contra el estado interventor están sentados en un trabajo pionero de esta corriente que datan de la década del 40.[30]   La aplicación en el mundo comienza en Inglaterra con la aplicación del Programa Neoliberal de Margaret Tatcher en 1979. En 1980 Ronald Reagan en EE.UU. Y a mediados de la década del 80 casi todos los países del norte de Europa Occidental habían girado hacia la derecha. Las reformas fueron más cautelosas que en Inglaterra que avanzó para erradicar todo lo que remitiera al “Estado de bienestar”.  Hacia fines del siglo XX la hegemonía ideológica del neoliberalismo era innegable.  América latina, arrasada por la crisis de la deuda, también se ofreció como campo de experimentación. El Chile Pinochetista había puesto en práctica una experiencia neoliberal sistemática. La dictadura chilena comenzó sus programas de forma drástica y decidida: desregulación, desempleo masivo, represión sindical, redistribución de la renta a favor de los más ricos, privatización de los bienes públicos.  En la década del 80 no parecía que las democracias que una a una iban renaciendo de sus cenizas cargadas de reclamos políticos, sociales y económicos amordazados durante años, fueran el lugar más indicado para imitar la experiencia chilena.  La hiperinflación demostró ser tanto o aún más convincente que la censura y la represión. La política de “shock” implementada en Bolivia en 1995 se convertiría en un “viraje ideológico” que experimentaría América Latina en los últimos años de ese decenio. Algunos líderes políticos, que provenían de partidos hasta entonces identificados como cabales expresiones del populismo latinoamericano serían los encargados de poner en práctica programas de corte neoliberal. Una vez en el poder Salinas de Gortari, en México en 1988, Menem en Argentina en 1989, Pérez en Venezuela en 1989, y Fujimori en Perú en 1990; orientaron su política económica por un rumbo distinto, en ocasiones verdaderamente antagónico del que habían anticipado en sus campañas electorales.   El consenso de Washington: los diez mandamientos de la posmodernidad:

  Fijar las bases del nuevo orden mundial dominado por el capitalismo victorioso (caída del Muro de Berlín)

1.     Control estricto de la inflación2.     Férrea disciplina presupuestaria y reducción del gasto público.3.     Reforma tributaria4.     Tasas de interés real positivas y determinadas por el mercado.5.     Búsqueda y mantenimiento de tipos de cambio competitivos.6.     Liberación comercial.7.     Liberalización financiera.8.     Desregulación.9.     Apertura a la entrada de inversiones extranjeras directas.10. Privatizaciones.   El efecto Tequila de 1994 sacudió algunas experiencias que se señalan como exitosas. Tal es el caso de la convertibilidad argentina y de su “infalible creador” Domingo Caballo.  La crisis del 94 y su efecto contagioso dejaron al descubierto que el neoliberalismo exigía muchos sacrificios pero no daba garantías de alcanzar plenamente, ni siquiera aquellas que pregonaba como deseables. El desmantelamiento del Estado de Bienestar coloca en situación de riesgo a los sectores más desprotegidos de la sociedad.  El impacto sobre la equidad ha sido demoledor. La brecha entre ricos y pobres ha crecido de modo alarmante durante la última década y también es notable el número de hogares que se sitúan por debajo de la línea de pobreza.  En gran medida esto se explica porque las reformas que apuntalan o estimulan el crecimiento no fueron capaces de generar nuevos empleos, y en el mejor de los casos obligaron a una reconversión laboral que no fue acompañada por incrementos salariales; peor aún, amplios sectores de la sociedad fueron expulsados del mercado laboral.  El paradigma económico del capitalismo triunfante no dejaba margen para temas como la equidad, el crecimiento o el problema ecológico, tampoco para el discenso.  En 1997 ocurrió otro sacudón del modelo a partir de la crisis asiática. Joseph Stiglitz por entonces economista jefe del Banco Mundial, calificado miembro del “consenso” y pocos años más tarde Premio Nobel de Economía, señaló que los objetivos de la política económica no podrían circunscribirse a lograr un incremento del PBI. Deberían incluir la mejora sustancial del nivel de vida de la población. Para que esto último fuera posible era menester prestar atención a la educación y a la salud propiciando un desarrollo sostenible desde el punto de vista ecológico y políticamente igualitario y democrático.  Vemos que el Neoliberalismo y sus objetivos tienen, también íntima continuidad en el ALCA, como política de dominación del Poder Imperial.[31]Frente a la destrucción de los regímenes del mal llamado “socialismo real”, todos los medios de los sectores dominantes, dentro y fuera de nuestras fronteras, fueron usados para convencer a los pueblos de que “la historia llegó a su fin”, que “vivimos una aldea global” y que llegaba el tiempo de “un nuevo orden mundial”, globalizado, de paz y desarrollo. Todos los instrumentos del Estado Capitalista y del Imperialismo se sumaron para convencer al mundo de que los anhelos de mejores condiciones de vida eran solo utopías irrealizables, que las medidas neoliberales eran las únicas posibles y que la técnica estaba al margen de la política, con lo que se daba patente de corso y careta científica a los paquetazos y toda clase de medidas para quitar a los pobres y entregar a los ricos una porción cada vez más grande de riqueza social.  El peso de tal ofensiva ideológica llevó efectivamente a debilitar las posiciones democráticas y de avanzada en la mayoría de países y a permitir una rápida aplicación de los dogmas neoliberales. Pero, la verdad, es que este “nuevo orden” no era más que una nueva careta para una vieja dominación.  Veamos, en síntesis muy general, los ofrecimientos neoliberales y sus resultados reales:

1.     Los neoliberales plantearon que su esquema generaba crecimiento de la economía del mundo. Más allá de éxitos momentáneos, en ciertos países que fueron puestos como vitrinas del camino a seguir y que fueron despedazándose, unas tras otras, las tasas promedio de crecimiento del producto, de la inversión, de la productividad del trabajo y de los salarios reales a partir de 1973 se encuentran entre un tercio y la mitad por debajo de los valores obtenidos durante el apogeo del keynesianismo (años 40-70), mientras que las cifras del desempleo han crecido bastante por encima del doble. Así, a nivel mundial el PIB ha caído al 2.1 % anual, menos de la mitad del período anterior al neoliberalismo; las exportaciones bajaron del 8.6 % al 4.7 % y el desempleo creció del 2.6 % al 5.7 % de la fuerza laboral mundial.

  Lógicamente, hay diferencias claras pues la brecha entre ricos y pobres tiene un crecimiento continuo, tanto a escala mundial como al interior de cada país. La brecha entre ricos y pobres ha crecido en 250 % desde 1960.  Esta brecha, cuando se habla de países, explica por la explotación que los países imperialistas realizan sobre las colonias, lo que permite a los países industrializados, en este mar de pobreza, ver entre 1975 y 1999 crecer su Producto Interno Bruto en un 50 % mientras en las naciones pobres la caída es del 15 %, en el mismo período.2.     Tampoco se ha logrado el anunciado equilibrio de las cuentas fiscales mediante la aplicación de las políticas ortodoxas del neoliberalismo. El déficit fiscal se ha convertido en un rasgo crónico de los capitalismos avanzados, y mucho más notorio en los países latinoamericanos. El déficit cero propuesto para enfrentar la crisis en Argentina, dudosamente alcanzable, requería de un paquetazo brutal que significaba la tercera reducción salarial de los empleados públicos y maestros, esta vez en promedio en el 13 % junto con elevación de tarifas de servicios básicos y reducción de las pensiones de los jubilados.3.     El neoliberalismo tampoco logró resolver el tema de la vulnerabilidad financiera de las principales economías del mundo. Esa fue la manifestación de la crisis en los llamados Tigres Asiáticos, en Japón, Rusia, México, Brasil, entre otras. Desde el segundo semestre del 2.000 la crisis ha golpeado con fuerza a EE.UU que se encaminó rápidamente a una depresión económica que solo se sostenía gracias al consumo a crédito de la población, consumo que seguramente se reducirá tras los atentados contra el Pentágono y las Torres Gemelas, dificultando mucho más cualquier posibilidad de recuperación.4.     Al contrario de lo ofrecido por los neoliberales, el carácter mayoritariamente especulativo de los capitales crea mayor inestabilidad. Los capitales salen tan fácilmente como entran y dejan desmanteladas economías de países enteros, en los que su población nunca recibió beneficios de la inversión extranjera. Ejemplos de lo dicho fueron las crisis en los que fueron temporalmente llamados “tigres” asiáticos y en México.5.     El problema del desempleo es hoy una verdadera plaga que afecta a las economías industrializadas y a las de la periferia por igual. La flexibilización laboral, los trabajos parciales o precarios, la inestabilidad laboral careciendo de seguridad social y de las prestaciones asistenciales logradas por los trabajadores años atrás, son muestra de la brutalidad con la que el neoliberalismo atacó a los trabajadores. Maestros y maestras del continente han sido también víctimas del empeoramiento de sus condiciones de trabajo, incluidas la prohibición de luchar pos sus derechos y las medidas gubernamentales para debilitar y en lo posible destruir sus organizaciones gremiales.6.     El neoliberalismo ha creado una capa de millones de seres “exluídos” de los bienes sociales. Este término tuvo que crearse para identificar a millones que no eran tan solo “marginales” que podían en algún momento incorporarse a los pocos beneficios del desarrollo que se repartían, sino que pasaban a ser considerados por los grandes capitalistas como “seres de desecho”, término también propio de esta época.7.     Las guerras son hoy muy numerosas, más sanguinarias y terribles que antes de la caída del muro de Berlín. El Nuevo Orden de Paz que ofrecieron, se baña de sangre a cada hora. En nuestros días, nada, ni los actos terroristas rechazados por todos el 11 de septiembre, pueden justificar una guerra contra el pueblo afgano, que solo se convierte en un genocidio producto de acciones realizadas al margen de toda legislación internacional y de los más elementales valores humanos.   En realidad, el neoliberalismo ha obtenido un solo logro: garantizar la mayor acumulación de la riqueza en pocas manos que haya visto la humanidad. Basta ver como la riqueza de los 10 hombres más millonarios del mundo, supera con creces a la producción de más de 80 países del mundo. Entonces, el neoliberalismo ha sido exitoso para fortalecer el poder económico de unos pocos y ampliar las penalidades de los trabajadores, pero desastroso desde la perspectiva de las mayorías explotadas y empobrecidas.  Vemos entonces que bajo la mitificación de la libertad de empresa y del libre mercado, duermen los sueños de millones de indigentes.[32] 

IMPUNIDAD

Panel sobre Impunidad21 de marzo de 1997Graciela Daleo

  A continuación transcribo el Panel de la Socióloga Graciela Daleo, sobreviviente de la ESMA en la Dictadura. 

   Lo primero que voy a hacer es un pequeño recordatorio, una pequeña caracterización de la situación de impunidad, sobre todo porque vale la pena pensar a la impunidad en dos aspectos, por lo menos1.     Uno de los aspectos es que la Impunidad no es la que se instala y no se sabe bien como, sino que la impunidad es algo que se construye. La Impunidad es una CONSTRUCCIÓN JURÍDICA. Es una construcción que durante el gobierno constitucional encontró que los poderes trabajaron para construir y reforzar esa impunidad.2.     Y la segunda cuestión es que como contrapartida y cumplimentando esta situación de impunidad, que se construye con instrumentos jurídicos, paralelamente hay una CONSTRUCCIÓN CULTURAL Y SOCIAL, de esa impunidad, que quizás sobre esta segunda situación es sobre la que menos pensamos, y que parece que vale la pena que la tengamos presente, porque la lucha contra la impunidad hay que darla absolutamente en todos los terrenos. 1.     Si pensamos a la impunidad como una CONSTRUCCIÓN JURÍDICA, pensemos que la impunidad también tuvo dos pasos. El primer paso de la impunidad es aquella que se consigue desde el Poder, mientras los delitos, mientras la barbarie, esta siendo cometida. Me refiero a la impunidad precisamente, por razones obvias, a la impunidad que cubría a los militares, a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y al poder económico que la sostuvo durante la dictadura militar. Incluso nos podríamos ir un poco mas atrás y pensar en la impunidad que cubrió absolutamente a todo el accionar de la Triple A, aun durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón. No hubo absolutamente ningún procesado, ningún criminal identificado de los crímenes de la Triple A.Cuando pasamos hacia al Gobierno Constitucional, y quizás en este terreno es donde hay que hacer mucho eje, porque una cosa es la impunidad garantizada desde el poder, cuando el poder es absolutamente ilegitimo, y otra cosa es la construcción jurídica de la impunidad que hace un gobierno constitucional -mejor dicho, ya dos gobiernos constitucionales-, para garantizar la impunidad de los crímenes que se cometieron durante la dictadura, pero de los que se siguieron cometiendo después.Si podemos pensar en el momento fundacional de esta construcción de la Impunidad, que tiene como antecedente LA LEY DE AUTOAMNISÍIA, que se dictan los militares poco tiempo antes de retirarse, yo la ubico ya realmente en el mismo 10 de diciembre de 1983. Porque en ese momento los Decretos 157 y 158, en gran medida son los que instalan en el medio social, lo que es LA TEORÍA DE LOS DOS DEMONIOS. Y no parece un detalle menor. El Decreto 157 ordeno la persecución jurídica de los que habían sido algunos militantes destacados y jefes de organizaciones revolucionarias de los anos 70.después, recién después de ordenar esa persecución jurídica, se ordena la persecución jurídica de los que fueron algunas de las Juntas Militares, que perpetraron la Dictadura desde 1976 hasta 1983.Digo que este es un momento basal de la impunidad. Y es un momento basal para la creación de la Teoría de los Dos Demonios, porque es equiparar, poner a un mismo nivel, a los crímenes que se cometen desde el Estado, a la Violación de los Derechos Humanos que solamente se cometen desde los Estados -son los Estados los que violan los Derechos Humanos- con el accionar con el accionar de organizaciones civiles. Que cometan los actos que cometan, deben ser ubicados en un plano absolutamente diferente. No es lo mismo lo que se hace desde el Poder que lo que se hace desde el Llano. Aunque sean criticables algunas de estas acciones y esto lo podemos discutir en términos políticos. Eso de alguna manera fuerza a una lectura, de lo que paso durante la dictadura militar. Y forzar esta lectura, esta lectura que habla de los excesos, que habla de LA TEORÍA DE LOS EXCESOS -Uds. la recordaran, es esa teoría que habla de dos bandos enfrentados-  tiene mucho que ver con la construcción de la impunidad. (Jucio) Sigamos adelante con esta reflexión acerca de cómo se arma la construcción jurídica de la impunidad. El hecho de que la investigación de los crímenes que se perpetraron durante la dictadura quedara en manos de una COMISIÓN DE NOTABLES, y no en manos de una COMISIÓN BICAMERAL, como se reclamo en ese momento, en gran medida desjerarquizó lo que era la investigación.Y con esto no quiero quitarle el valor que tuvo la CONADEP también creo que hizo un trabajo de investigación importante. Pero lo estoy pensando en términos de compromiso social y de compromiso constitucional con lo que era esta investigación.De ahí en adelante, se inician los Juicios. Durante los Juicios, voy a mencionar dos o tres hechos nomás, para que pensemos en como se fue desarrollando toda esta construcción jurídica de la impunidad. Quienes fuimos testigos -y acá, seguramente, hay mas de uno, quienes fuimos testigos y declaramos en los juicio- fundamentalmente en el JUICIO GRANDE, en el Juicio a las Juntas-, en muchas oportunidades, en realidad, fuimos tratados mas como responsables y como culpables, que aquellos que estaban sentados en el banquillo de los acusados.. A mí me toco vivir, el día que declare en el Juicio a los ex comandantes, en el que los abogados defensores de los militares me interrogaran, en muchos casos con las mismas preguntas con las cuales fui interrogada por los miembros de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), después de haber sido secuestrada en octubre de 1977. Y ese fue un accionar que no solamente llevaban adelante los defensores de los militares, sino que los jueces, que estaban sentados en un estrado -quizás parecido a esta mesa donde estamos nosotros, en que uno se siente medio raro-, bueno, los jueces lo permitieron y no me parece un detalle menor, porque esto también nos ubicaba a nosotros en un lugar distinto.Otra cuestión que quisiera recordarles, y que quizás paso desaparecida en ese momento, es cuando en este camino de construcción de la impunidad, desde la justicia, se hablo y se estableció cual era el momento para iniciar LA PRESCRIPCION DE LAS CAUSAS PENALES, DE LAS CAUSAS PENALES DE PERSECUSION A LOS MILITARES que había perpetrado crímenes de LESA HUMANIDAD. Y terriblemente ahí, quizás, aparece de una manera mas clara otro de los hechos que tienen que ver con la construcción de la impunidad, que en términos jurídicos seria lo que se llama LA INVERSIÓN DE LA CARGA DE LA PRUEBA.En el caso nuestro, que no somos abogados, sino simplemente militantes populares, nosotros caracterizamos como tirar el fardo de la culpa a las víctimas, antes que a los responsables.  Les voy a explicar por que. El momento que se fija como prescripción para la persecución de aquellos que habían perpetuado crímenes de Lesa Humanidad, no es el inicio del gobierno constitucional, que podría haber sido legítimamente ese momento como plazo, porque antes la gente no se animaba a denunciar lo que estaba sucediendo, y mucha gente no llego a hacerlo, y además muchos de los que se animaron a denunciarlos, después fueron víctimas de ese accionar, o cuan cuando se denunciaba, los jueces no hacían absolutamente nada, bueno, decía, la fecha que se pone como inicio de la prescripción de la causa para favorecer a los delincuentes es, en el caso de los desaparecidos que fueron vistos con vida en los campos de concentración, es aquel momento en el cual, quienes fuimos testigos y víctimas de ese accionar, dijimos que los habíamos visto por ultima vez dentro del campo de concentración. Es decir, que nuestros testimonios fueron utilizados para facilitar la impunidad de los criminales. Creo que ese fue uno de los momentos mas duros y más terribles que vivimos los testigos y sobrevivientes de los campos de concentración. Sentir como nuestro testimonio – que estaba centralmente vinculado a la lucha por la Verdad y la Justicia -, era utilizado desde esa construcción de la impunidad, precisamente para favorecer a la impunidad.  Después siguió un camino muy conocido por todos nosotros, que tiene que ver con esos instrumentos jurídicos, las instrucciones a los fiscales militares, la formulación de LA LEY DE PUNTO FINAL, la formulación y el voto de la LEY DE OBEDIENCIA DEBIDA. A lo largo de todo ese camino, creo que el poder político fue construyendo los instrumentos jurídicos que necesito para seguir impunizando a los responsables y artífices del Terrorismo de Estado, a los constructores del Estado Terrorista, y que necesito crear todas esas herramientas jurídicas.Y acá viene la otra lectura, la lectura desde el otro lado. Porque la voluntad de impunizar a muchos y de juzgar a unos pocos, en realidad, encontró a lo largo de todos esos anos la voluntad política popular que siempre exigía que se fuera mas allá. Por eso no alcanzo con juzgar a algunos pocos, y la presión popular y la lucha popular, llevo a que tuvieran que dictar LA LEY DE PUNTO FINAL.Es decir, con la culpación, hubo algunos milicos, no muchos, pero unos cuantos, que fueron presos después que se empezaran los procesamientos, no solamente por El Juicio Grande, sino cuando se empezaron a instruir las causas Campo de concentración por Campo de concentración.Pero precisamente, en el camino este de construcción de la impunidad, nos encontramos con otro de los elementos que tuvo que ver con esa construcción de la impunidad, y no ya solo con la construcción desde las herramientas jurídicas, sino de la impunidad como construcción social y como construcción cultural.Voy a recordar un hecho, que es Semana Santa de 1987. quizás ese fue uno de los puntos en los cuales, tras la sublevación de los militares, intentado continuar en su lucha por la impunidad, en que el pueblo argentino le dijo NO -llenó las plazas, llenó las calles reclamando justicia, reclamando que aquellos responsables del Terrorismo de Estado continuaran siendo procesados- nuestra voluntad popular fue burlada. Recordemos aquel terrible DISCURSO DE ALFONSIN desde el Balcón, donde nos mando a todos a casa, diciendo LA CASA ESTÁ EN ORDEN, FELICES PASCUAS. Cuando la casa no estaba en orden, y cuando lo que nos siguió después, lo que continuo después, fueron duras Pascuas y no tan felices.Así, este pequeño recorrido, para culminar en el último instrumento jurídico 1989 y 1990, que fueron los INDULTOS MENEMISTAS. Este punto, la necesidad de esos indultos, llegó también porque a pesar de toda esa otra voluntad popular anterior – había algunos que estaban procesados, INDULTO DE 1989 – y después, otros que estaban condenados, INDULTO DE 1990.Entre ellos, estaban aquellos que habían sido procesados, que habían quedado procesados, a pesar de todas estas herramientas exculpatorias, y fuimos también dolorosa e insultantemente indultados militantes populares.Y voy a recordar acá otro elemento mas que tiene que ver también con la impunidad. No solamente fuimos indultados militantes populares y lo cito como afrenta, porque fue equipararnos con los militares, con los militares delincuentes, asesinos, secuestradores, y torturadores. No solamente fuimos indultados militantes populares vivos, sino que en el Decreto 1.002, figuraba una larga lista de compañeros Asesinados y desaparecidos. Es decir, que en esta maniobra de indulto lo que se indulto no fue solamente a aquellos que se consideraban útiles para equiparar en esta balanza a la Teoría de los Dos Demonios. Sino que, en realidad, esta equiparación alcanzaba a los vivos y a los desaparecidos. En gran medida, podríamos decir que esta equiparación alcanzaba a una generación. Hacer indultable a una generación, es realmente, hacerla culpable, también, de haber sido desaparecida.Y ahora que estoy diciendo esto, retomo lo que les decía antes también de esto de INVERSION DE LA CARGA DE LA PRUEBA. A lo largo de todo este periodo, una de las herramientas, de los instrumentos que se fue utilizando y deslizando debajo de toda esta construcción política, detrás de toda esta construcción jurídica, fue la convicción de que, en realidad, las víctimas eran responsables de lo que les había pasado.quizás muchos de Uds. recordaran, y vuelvo al Juicio a los excomandantes, cuando los desaparecidos, en alguna medida, los testigos que salimos de adentro de los Campos de concentración, debíamos dar mas cuenta de por que estábamos vivos y de que hacíamos antes de haber sido secuestrados – desaparecidos, que decir los nombres, alias, descripciones físicas, de quienes habían sido los torturadores, los secuestradores, los desaparecedores. Por esto, que pareciera muy focalizado quizás solamente en lo que tiene que ver con lo que sucedió durante la dictadura, en realidad alcanza a mucho más.Toda esta construcción jurídica, que tiene esa traducción cultural, social, política, en realidad termina teniendo a toda la sociedad. Y por qué digo esto?. Digo esto porque a lo largo de todos estos anos, la cuestión de la impunidad pasada tiene que ver con la impunidad presente. La impunidad presente es heredera, hija, construida desde aquella otra viaja impunidad. Pero también esto que cubre a militares, a policías, a represores, a civiles – y cuando digo civiles me estoy refiriendo a los agentes del SIDE, a todos estos que hacen escuchas telefónicamente, y de pronto, no se sabe por que, pero aparecen conversaciones de abogados defensores de gente que esta presa, aparecen como parte útil para después acusarlos. Bueno, todo esto, que solo pareciera que tiene que ver con militares y policías, también tiene que ver con la relación que se establece con el conjunto de la población. Ahí,          quizás, una de las herramientas también o de los momentos en los cuales eso fue mas claro, es DISCURSO DEL GENERAL BALZA. En 1995, después de la presentación de SCILINGO estelarmente ante las cámaras de televisión, vino una especie de contrapunto, de una especie de arrepentimiento. Cuando el general Balza se presenta para hacer su supuesto arrepentimiento y su supuesta autocrítica /y digo supuesta porque lamentablemente, desde muchos lugares de la sociedad, desde muchos medios de comunicación, se planteo a ese discurso de Balza como una autocrítica. Yo creo que no lo es. La autocrítica es una reflexión critica que tiene que ver no solamente con pasar algunos mensajes publicitarios, sino profundizar realmente en lo que sucedió, que es lo que no encuentro en Balza. El planteo en ese momento el que me parece profundamente vinculado con la cuestión de la impunidad, que fue lo de LA SOCIALIZACIÓN DE LA CULPA.En su discurso, el general Balza dice que Algunos, esa Teoría de Manzana o de los Excesos, algunos se excedieron, pero en realidad la Culpa esta en el Inconsciente Colectivo de toda la sociedad. De alguna forma, lo que se intenta, desde esa lectura, de lo que sucedió durante la dictadura militar, es decir, de ultima, todos somos culpables, porque entonces, en realidad, nadie es responsable. Y pareciera que somos todos lo mismos.Yo creo que eso también tiene mucho que ver con la impunidad. Porque el hecho de que no haya responsables, culpables. Eso implica Que tampoco hay juicio, eso implica que tampoco hay castigo, y de alguna manera, es tirarle el fardo a las sociedades, tirarle el fardo a aquellos que fuimos agredidos por la dictadura y que,  de alguna forma, termina siendo pariente de aquel viejo POR ALGO SERÁ, que durante la dictadura se solía decir cuando alguien era secuestrado en su casa, en el taller, en la fábrica, o en la calle. Me parece central que nosotros tomemos nota de todas estas maniobras, porque eso también se traduce hoy en otras circunstancias. Y por eso digo que la impunidad es una construcción, también, cultural y social.En gran medida recordemos, hagamos eje, de algunos de los problemas centrales que estamos viviendo hoy. Por ejemplo, la desocupación. El discurso dominante, muchas veces plantea que el desocupado, en realidad no es una víctima del modelo neoliberal, sino que la responsabilidad del desocupado es del propio desocupado, o porque no trabaja bien, o porque el costo argentino es muy alto, por lo tanto, el trabajador es responsable de ser un desocupado, porque no rinde suficientemente. Nuevamente, la inversión de la carga de la prueba sirve, central y fundamentalmente, para que acá, quienes son responsables de la situación actual no sean asumidos realmente como responsables, y señalados como tales, y por lo tanto, enfrentados como tales. Me parece central que tengamos en cuenta esto de SOCIALIZACIÓN DE LA CULPA, y que nos neguemos a esta socialización de la culpa, porque realmente es una forma más de excuplar a los responsables de lo que está sucediendo y de lo que sucedió.  Durante la Dictadura Militar, también se fue sentando las bases, ayudada fundamentalmente por el terror y la desinformación, a cierto acostumbramiento al horror. Yo creo que ese es otro elemento que nosotros tenemos que tener en cuenta para enfrentar esta situación de impunidad y forzar a que también las cosas cambien. Por qué. Porque la impunidad, a qué nos lleva. Nos lleva a que terminemos con cierto desencanto, que nos acostumbremos a que en realidad acá todo se sabe pero después no pasa nada.  Voy a nombrar a un personaje, que también no deja de ser paradigmático lo que sucede con él. Yo miraba, con respecto a Scilingo, decir frente a las cámaras: “Yo soy un asesino”. Scilingo, después de decir: “Yo soy un asesino”, se levantó del estudio de televisión y se fue a casa. Y si está preso ahora, no es por haber sido un asesino durante la Dictadura Militar, sino por estafa. Es simplemente una forma de dirimir la interna de las FF AA y de tratar de hacerlo callar. Pero me parece importante que tengamos en cuenta esto. Él dice frente a las cámaras: “Yo soy un asesino” y no significa que sea castigado por esto.  Otra luminaria de la televisión, Bergés. Bergés, el represor de Córdoba, el terrible represor de Córdoba, se sienta frente a la televisión de Córdoba y dice: “Bueno, acá lo que tenemos que hacer es sentarnos los de un bando y de otro, ponernos de acuerdo, darnos la mano, y estamos en paz”. Como si realmente lo que sucedió durante la Dictadura y lo que sigue sucediendo después fuera un problemas entre dos bandos o grupos. Nos lavamos las manos, nos saludamos, y todo se acabó.  Otro elemento central, también, como para pensar y ubicarnos en lo que significó la Dictadura, y que sigue sucediendo hoy es no sentirnos ajenos ni de lo que pasó, ni de lo que está pasando. Uno de los ejes que trabajó mucho la Dictadura, el poder dictatorial, es intentar inducirnos a los argentinos a que pensáramos que la Dictadura era solamente para algunos pocos. Uno ha escuchado muchas veces decir: “Bueno, a mí, en realidad, no me pasó nada”.  Decir, a mí no me pasó nada, no es así. Yo creo que acá las víctimas de la Dictadura Militar no fuimos solamente los que estuvimos en los campos de concentración, los familiares y aquellos que estuvieron en la cárcel, o que debieron sufrir el exilio. LA DICTADURA FUE CONTRA EL PUEBLO ARGENTINO. Por lo tanto, la afección, lo que significó la Dictadura Militar, nos atañe a todos. Esto también es responsabilidad nuestra: LA CONSTRUCCIÓN DE LA VERDAD, DE LA JUSTICIA, DE LA MEMORIA, como también lo que está sucediendo hoy, la impunidad de hoy, desde la policía de gatillo fácil hasta la apología desde algunos medios de comunicación del ejercicio de la impunidad.  Voy a hacer una pequeña reflexión, y con esto voy a terminar, hacia la última estrella televisiva de ayer o antes de ayer que es ALFREDO YABRÁN. Todos escucharon desde hace dos meses caracterizaciones acerca de quién es Yabrán, de su vinculación con el poder y de los socios y compañeros de andanzas, que tienen nombres que, por lo menos a mí, cada vez que los escucho me provocan terror y pánico, porque los conocí desde adentro, como el Tigre Acosta, como el Beto Noya, como Dinamarca, Como Donda. Los grandes represores de la ESMA, pero, me parece lo que más dibuja a este personaje y a tandos otros personajes, que logran la impunidad a través de su relación con el poder, realmente es la definición que Yabrán dio cuando le preguntaron en un reportaje en un periódico:  Qué es el Poder?  Sus palabras textuales fueron: EL PODER ES TENER IMPUNIDAD.  Sinceramente, sentí terror cuando leí esto, porque me dije, realmente es tanta la impunidad que reina en nuestra sociedad, que este hombre es capaz de desnudarla de esta manera. El Poder es tener Impunidad.  Yo creo que una de las cosas que va a servir para que salgamos de esta situación es que empecemos a trabajar para sentir que EL PODER ES OTRA COSA, QUE EL PODER ES EL PODER HACER. El poder hacer está en nuestras manos. El fin de la impunidad está en nuestras manos. El  de la Impunidad, que es lograr que los asesinos, que los responsables de lo que sucedió en la Dictadura, primero no sean olvidados como tales, y segundo, que paguen sus culpas en la cárcel. Pero también la lucha contra la impunidad tiene que ver con la lucha contra estos pequeños poderes. La lucha contra la impunidad es la lucha contra la flexibilización laboral, es la lucha contra la patronal que hace sentirle a los trabajadores que, en realidad, el trabajo es un favor que se les hace desde arriba, y por eso pueden hacer lo que quieren con él, y prácticamente retrotraernos a la época de la esclavitud. La lucha contra la impunidad no es solamente algo que se refiere hacia el pasado, sino central y fundamentalmente, a lo que, arrancando desde el pasado, tiene que ver con el presente y tiene que ver con el futuro.  Y hay otro aspecto de la impunidad que también creo que reina entre nosotros. Además de la impunidad de la policía de gatillo  fácil, de la impunidad de las patronales, está LA IMPUNIDAD DE LA PALABRA. La impunidad de la palabra, que lo conversábamos con una compañera cuando estábamos hablando y pensando un poco alrededor de lo que íbamos a hablar hoy, que es que, cualquiera, si tiene una pequeña o una gran cuota de poder puede decir cualquier cosa desde cualquier lugar, y que no haya con respecto a esto absolutamente ninguna consecuencia.  Y quizás el mayor escenario de la impunidad de la palabra, yo lo ubicaría en la televisión, y que me disculpen si acá hay periodistas televisivos, lo que estoy diciendo es desde qué lugar ese ejercicio de la impunidad de la palabra tiene repercusión, y prácticamente  se instala en toda la sociedad. Aquel que tiene una pequeña cuota de poder se sienta frente a las cámaras o se sienta desde algún lugar de poder y dice cualquier cosa. Y si el día de mañana, la realidad desmiento esto que él dijo, no hay absolutamente, prácticamente, ningún instrumento para lograr que eso sea retractado o que alguien señale que eso no es cierto. Las palabras se dicen, el discurso se va instalando, y terriblemente eso termina transformándose en el famoso: “MIENTE, MIENTE … QUE ALGO QUEDARÁ O QUE DERMINA SIENDO VERDAD”, que recordamos de GOEBELS.  Me parece que también ese es otro terreno que tiene que ver, de parte nuestra, con la denuncia y la lucha constante a través de una militancia activa. Activa, obsesiva, y sin abandonarla. Reclamar y lograr siempre que las palabras sean acompañadas de la acción, y de ponderle el cuerpo a las palabras. De parte nuestra, y exigirle al resto, también.  De alguna manera recuerdo un momento puntual, en el cual la pregunta era: Cómo puede ser que se diga cualquier cosa?. Claro, lo que pasa es que casi nos estamos acostumbrando. Y la lucha contra la impunidad es luchar también contra la costumbre.  Yo me acuerdo cuando fue el Indulto de 1989. A la mañana temprano, escucho al presidente Menem, en Aeroparque, decir, cuando le preguntan los periodistas acerca del Indulto: “No, eso hasta fin de año no va a pasar nada”. Bastó que el presidente hiciera el recorrido de Bs. As. Hasta La Rioja para que cuando llegara a su provincia dijera “Los Derechos de Indultos ya están firmados”. Yo me preguntaba, qué credibilidad puede tener la palabra de un presidente, cuando en el breve transcurso del viaje, que creo que dura una hora, la mentira era tan flagrante.  Pero también, por otra parte, hay también otra vía para ver esto, que es cuando somos nosotros o el resto de la gente, quienes reproducimos, a veces hasta sin querer, esas terribles y flagrantes mentiras. Es parte de nuestra ación y de nuestra lucha contra la impunidad, el no permitir que nos mienta, el no permitir que realmente esa inconsecuencia sea perpetua y permanente,. Y esto tiene que ver con los políticos, tiene que ver con las dirigencias, tiene que ver con la lucha cotidiana de parte nuestra también. Ser consecuentes con aquello que nosotros decimos. En que lo que hagamos tenga que ver con lo que hagamos.  De algunos manera, y para terminar por acá (y como hoy vimos y escuchamos, realmente mucha música y mucha poesía, y ese es un lugar desde donde muchas veces, también, se reflejan mejor que en los discursos políticos, lo que uno siente, o lo que uno quiere decir), voy a recordar esa preciosa canción, que creo que empieza diciendo: “SOLO LE PIDO A DIOS QUE CADA DÍA NOS ENCUENTRE SIN HABER HECHO LO SUFICIENTE”   Por lo tanto, Graciela Daleo considera que la Construcción de la Impunidad tiene dos estratos complementarios: la Construcción Jurídica y la Construcción Cultural. Ejemplos del primer caso son las Leyes de la Impunidad o del perdón como se les llama, que actualmente fueron anuladas:   La Ley de Obediencia Debida y la Ley de Punto Final de Alfonsín. También se agregan, y profundizan la Impunidad, los Indultos Menemistas.  Como construcciones culturales tenemos la Teoría de los Dos Demonios, la concepción de una guerra permanente entre dos bandos, el Por Algo Será, y el PODER ES TENER IMPUNIDAD, como lo expresó Alfredo Yabrán a los medios de comunicación.[33]   

CONSECUENCIAS INSTITUCIONALES

      Las mutaciones en las relaciones de las Políticas se entrelazan con cambios en la estructura social.  En la dictadura se produce la concentración del Poder, fundamentalmente por el marco de represión institucional. Se producen grandes transformaciones sociales, que afectaron los lazos tradicionales de representación, los comportamientos de los actores de la sociedad civil, y la constitución de las identidades políticas, culturales e ideológicas. El objetivo era fortalecer las bases de dominación, fragmentar las clases subalternas, individualizar conductas sociales, rearticular las formas constitutivas de la sociedad civil.[34]


[1] Monografía “El Terror Disciplinador Social”  de Pablo Javier Schmitz y Luis César Baudino – 2001

[2] Dr. Moisés Cherñavsky – Panel Sobre la D.S.N. APDH, 1983

[3] Dora Douthat. Licenciada y Economista. Miembro de la Asociación Mundial de Prospectiva Social de la OIT. Miembro de la Comisión de Estudios Económicos del PC. – 1983.

[4] Veneroni Horacio Luis. La Asistencia militar de los Estados Unidos – Ciclo Paneles D.S.N. de la APDH – 1983

[5] Dr. Moisés Cherñavsky, Conferencia día lunes 29 de Agosto de 1983- Paneles de APDH.

[6] Veneroni Horacio Luis.

[7] Dr. Moisés Cherñavsky

[8] Dr. Moisés Cherñavsky – Conferencia

[9] Paneles APDH 1983

[10] Dr. Moisés Cherñavsaky – Conferencia

[11] Paneles APDH 1983

[12] Dr. Emilio Mignone. “Desaparición Forzada de Personas” – Presidente del CELS, Vicepresidente de la APDH, Ex – subsecretario de Educación de la Nación y Ex – rector de la Universidad de Luján – 1983

[13] Daniel Barbieris “El otro país”. Política social en tiempos de cambio. D.S.N.

[14] Padre José Comblin y Teólogo Alberto Methol Ferré,  “Dos Ensayos sobre Seguridad Nacional”, edición del Arzobispado de Santiago, Vicaría de la Solidaridad, Chile, septiembre de 1979.

[15] Daniel Barberis “El otro país”. Política Social en tiempos de Cambio. D.S.N.

[16] Diccionario Consultor Político: Harry Truman: Político norteamericano “demócrata”, nacido en 1884. Elegido vicepresidente de los EE.UU en 1944, sucedió a Roosevelt a la muerte de este en 1945, y fue reelegido en 1948. Tomó la decisión de arrojar la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki, elaboró un plan social (Fair Deal), inauguró la ayuda a los pueblos libres (Plan Marshall). Formuló la Doctrina Truman y decidió romper el bloqueo de Berlín e intervenir en Corea.

  George Marshall: General y político norteamericano. 1880-1959. Jefe de Estado Mayor en 1939, organizó las FF AA en los EE UU en la Segunda guerra Mundial. Secretario de Estado de 1947 a 1949. Formuló el Plan Marshall (European Recovery Program, ERP) para la concesión de créditos y suministros gratuitos a los países desbastados por la guerra.

[17] Robert Mac Namara, “De Esencia de la Seguridad nacional”, 1968

[18] Daniel Barberis. Obra citada.

[19] Monografía Schmitz – Baudino

[20] Dr. Marcos Friszman. Analista de temas financieros. Directivo del IADE (Instituto Argentino de Desarrollo Económico). Docente del mismo Instituto. Ex Presidente de la Federación Argentina de Cooperativas de Crédito. Miembro de APDH – 1983

[21] Dora Douthat.

[22] Dr Moisés Cherñavsky – Conferencia

[23] Prólogo del “Nunca Más”, CONADEP, Ernesto Sábato

[24] Dr. Emilio Mignone. “Desaparición Forzada de Personas” –APDH 1983

[25] Nunca Más – CONADEP

[26] Dr. Emilio Mignone

[27] David Harvey “Ciudad Posmoderna” – Revista Crisis Nº 68

[28] Dr. Moisés Chrñavsky – Conferencia – 1983

[29] Miguel A. Santos Guerra. Crítica de la Eficacia y Eficacia de la Crítica”

[30] Friedrich Von Hayek. “Camino de Servidumbre”. 1944

[31] Adela Ramírez – Panel Debate sobre Neoliberalismo – 2.003

[32] Edgar Isch López “Educación democrática para enfrentar a la educación neoliberal” Unión Nacional de Educadores. 2.003

[33] Graciela Daleo – Conferencia – 1997

[34] Juan Villarreal. “Los Hilos sociales del Poder”, en Crisis de la Dictadura Argentina. Buenos Aires, Siglo XXI, 1985.

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2 comentarios

  1. esta informacion es muy larga y compleja para lo que yo necesito para el clegio tienen quie poner algo mas corto y espesifico
    pero igual esta bueno

  2. Creo que usted es una persona muy fuerte y llena de esperanzas no deje que nadie las tire abajo, confie en usted y siga asi q va lograr mucho mas de lo que ya ha hecho. realmente la felicito..


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